Un modelo construye la idea de tu empresa a partir de muchas fuentes: tu web, tu ficha de Google, directorios, redes, medios. Si en cada una te llamas, te describes o te ubicas de forma distinta, la señal se divide y la IA te confunde con otra empresa o te ignora.
Se trabaja con disciplina, no con trucos: un nombre exacto, una frase de descripción, una dirección y una lista de servicios idénticos en todos los sitios donde apareces, empezando por los que controlas. Los datos estructurados ayudan a decirlo de forma explícita.